Las facilidades dadas por la Universidad de Cádiz y el cariño que siempre me mostró el gran Bruto Pomeroy hicieron posible un acto que no olvidaré jamás y que fue el comienzo de un periplo con experiencias maravillosas que se extienden hasta 24 meses después.
Conrado Xalabarder, que es quien más entiende en España de esto de la música de cine, me telefoneó para trasladarme lo más bonito que te pueden decir sobre tu creación: «Es un libro muy hermoso, José Carlos, cuánta pasión despierta. Y has escrito también sobre algunas bandas sonoras poco comunes. Hay mucho amor en ese libro». Me propuso un mano a mano en un vídeo en su estupenda web mundobso.com para discutir sobre algunos de mis contenidos y criterios, pero no lo acepté porque no tengo altura para 'enfrentarme' a él ni siquiera amistosamente. Me bastó con la buena crítica publicada en la revista Fotogramas.
Es un libro muy hermoso. Con esa frase me quedo y con el cariño que me ha mostrado mucha gente que ha leído el libro, del que se han hecho dos ediciones al agotarse la primera.

