"Yo tengo todos los elementos para ser un hombre feliz; pero sencillamente no puedo. Sin embargo hay una cosa que sí me hace feliz, y es decir lo que pienso".(En memoria de un hombre preclaro, valiente y rabiosamente interesante)
La disputa del Mundial de fútbol está castigando aún más el correcto uso del español y del diccionario. Existen palabras que se vienen utilizando entre los locutores y periodistas en general en los medios de comunicación que suponen verdaderas patadas a la adecuada utilización de la sintaxis y la semántica.
Vamos a continuar hablando de perros. Me apetece como fórmula de relajación, otros se desestresan puteando a los demás o tomando coca, por poner dos ejemplos. Yo ahora disfruto de cinco minutitos entre las cosas que tengo que hacer y me da por desentumecerme con mi blog que no lee nadie, así que da igual lo que escriba.
Otra persona muerta tras la dentellada de un perro. Y es un niño. Lo siento, pero lo tengo claro. Me gustan los animales, me refiero a los de cuatro patas. Por eso precisamente hay que actuar en defensa de ellos y de los seres humanos. Yo tengo un gato que en estos momentos duerme plácidamente, soportando el calor, a escasos metros de mi mesa. Lo digo para que no me llamen ogro antianimalitos.
El barco de la imagen no es el que nos ofrece determinada firma turística propiedad de un sinverguenza que preside una importante institución para que hagamos un crucerito por la islas griegas, aunque lo pueda parecer. Menos similitudes tiene con un acorazado que guarda en sus bodegas toneladas de armas con el objetivo de dispararlas contra el invasor. Se trata de un buque que ha sufrido la desproporcionada reacción de Israel en aguas internacionales porque, al parecer, iban a comportarse como los piratas de las películas: en el momento en el que divisas cualquier perfil de costa judía, y mientras sonríes desde cubierta para que vean tu amabilidad en lontananza, cambias la bandera del país, pones el cráneo y las tibias y atiborras de balazos de cañón cualquier paseo marítimo judío, liándola a la usanza de la huida de Geena Davis y Matthew Modine en aquella gozada de La Isla de las cabezas cortadas.
Perdóneme, pero es usted carajote. El de la foto de arriba de este texto no. Ese es un listo como muchos otros de la cosa esta del balón. Lo de ser imbécil va por usted mismo. Sí, sí, el que está leyendo. Especialmente si reúne las características de miles, millones de cretinos que se atreverán a calificarme de demagogo por el mero hecho de poner los puntos sobre las íes.
La Noria es un programa curioso. En algunas facetas presenta similitudes con la generalmente díscola programación de Tele 5 , en otras mantiene un sólido empaque de espacio de opinión con diversidad de temas que quizás sea la piedra angular de su interés. Esta noche, sin ir más lejos, ha contado con nada menos que un ministro, José Blanco, e intercalando otras estupideces como dos concursantes de Gran Hermano que están liados, se han analizado aspectos políticos del país y la polémica generada entorno a los 'Legionarios de Cristo'.